La pareja y la teoría de los vasos comunicantes

En efecto, la vida en pareja no es ni más ni menos que eso: la teoría de los vasos comunicantes. Como sabréis, es un supuesto científico que afirma que en un tubo en forma de U cualquier líquido vertido tenderá a igualarse. Pues eso es ni más ni menos que lo que ocurre con la vida en común, que somos dos líquidos distintos que han de encontrar el equilibrio, porque si no el experimento no saldrá adelante.

Los sociólogos han estudiado con cierta dedicación todo lo concerniente a la vida en pareja, y han llegado a la conclusión de que el ser humano es un animal que está hecho para convivir con sus semejantes pero que a veces tiene problemas para relacionarse con ellos. Esto entronca con toda la filosofía racionalista del siglo XVIII, las teorías del contrato social y un montón de cosas más que ahora no vamos a mencionar porque no tenemos espacio para ello. Pero resulta claro y palmario que somos animales racionales que a veces reaccionan sin mostrar un ápice de racionalidad. Por eso creemos que puede ser interesante aportar algunas claves para la vida en pareja, al objeto de conseguir un buen resultado.

Por ejemplo, llama la atención la enorme cantidad de páginas que nos proponen encontrar a una persona que nos permita iniciar un recorrido conjunto. De entre todas ellas te vamos a recomendar una: tuagenciamatrimonial, una Web que tiene un motor de búsqueda muy sencillo de utilizar y con las mejores garantías de satisfacción. Nunca había sido tan intuitivo ponerse a buscar la famosa media naranja.

Para que la teoría de los vasos comunicantes funcione hay que saber ponerla en práctica. Y para ello tenemos que tener clarísima una cuestión: compromiso. Sin él no se puede adoptar un itinerario común que nos lleve por el mismo sitio y que nos permita llegar a un destino adecuado. Vivir con otra persona implica que tenemos que comprometernos con ella, implicarnos en su vida, interesarnos por sus cosas, escuchar cuando es necesario, acariciar cuando nos lo pidan… Si no lo hacemos es obvio que la cosa no durará mucho.

Y junto al compromiso la otra palabra más importante es, además de lealtad, adaptabilidad. ¿Qué queremos decir con esta palabra tan complicada? Pues que resulta obvio que si no cedemos en algunas cuestiones no podremos alcanzar el punto medio en una relación. Y como decía Aristóteles, en el medio está la virtud. Por eso resulta tan conveniente que sepamos que al ceder parte de nuestra autonomía no estamos esclavizándonos con nada ni con nadie, sino que sencilla y llanamente estamos poniendo el mejor abono para que el árbol de la pareja de sus mejores frutos.

Esperemos que estos modestos consejos te ayuden a comprender mejor qué es lo que tienes que tener en cuenta a la hora de vivir en pareja. No olvides que de lo que se trata es de iniciar un proyecto común en el que los remos están en manos de dos personas. Así que utilízalos con cabeza.

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